domingo, 2 de junio de 2013
jueves, 23 de mayo de 2013
Urbex: masía abandonada
Exploración urbex en una masía abandonada de la zona del Bages.
Fotografía íntegra y sin retoque digital.
lunes, 20 de mayo de 2013
Autopsia de una larva
1.Pulsa play...
2.Observa el dibujo mientras deslizas la barra de scroll con suavidad
3.Obtén tu revelación personal
jueves, 9 de mayo de 2013
sábado, 23 de febrero de 2013
jueves, 4 de octubre de 2012
jueves, 13 de septiembre de 2012
Padres, Pasado
El hermitaño
avanza hacia el futuro, mirando hacia el pasado, con la única luz de
su propia espiritualidad, ajena a las frivolidades del mundo.
Olor a la sal, la playa, brillos sobre
el agua, recuerdos de infancia.
Una caja metálica de caramelos, una
mirada por la ventana hacia un pequeño patio. Palizas, peleas,
discusiones...
Un recuerdo agradable, un niño jugando
delante de una máquina eléctrica, su cara iluminada. Una ventana,
una puerta mágica a un mundo de posibilidades. Monocromo
verde: mi puerta de huida de un mundo esteril, supérfluo, rehén de
nostalgias, la sombra de la guerra.
Un adulto es la imaginación muerta: el
niño sigue jugando con su máquina, feliz. Sus padres de carne
rechistan, sus caras de asco crecen, buscando siempre infectar la
imaginación con la razón. Creces, pasan los años y siguen
maltratando e ignorándote, la violencia pasiva puede ser peor que la
física. Crecen las vanidades, los egos, los intereses, la familia ha
fracasado, no es pilar de nada, soy un vagabundo con techo.
Un vacío, algo por dentro se desploma,
otra reunión familiar, el album de fotos, los muros del salón
colapsan hacia el pasado, la paredes vuelven a apretar. ¿Sirven de
algo esos recuerdos?
Descubro el fraude, la carne se torna
escayola pintada en el taller del escultor, los lugares ahora son
escenarios de carton-piedra: nos engañaron con redundantes promesas
de futuro.
Como padres debió más fácil
transmitir las mentiras que combatirlas, dejándonos a merced de la
ilusión consensuada, ¿verdad? Poco me queda más que el nombre, un
vestigio del accidente biológico, un hilo débil que me conecta con
el pasado falaz, un pesado equipaje que carga amarguras y momentos
que entonces parecían felices.
No debo nada, no os debo nada, habeis
muerto en mi corazón.
Caminaré bajo el Sol, sobre las losas
de mi imaginación.
He encontrado otras montañas.
No os necesito.
Soy libre.
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